Servicio DPD

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) introdujo en España la nueva figura del Delegado de Protección de Datos (DPD o DPO, por sus siglas en inglés). En resumen, este DPD realiza una triple función de asesor, auditor y mediador (asesora a la empresa, supervisa su cumplimiento y atiende las reclamaciones de los usuarios o de la AEPD).

Este profesional será designado por el responsable y el encargado del tratamiento en base a sus conocimientos y práctica en la protección de datos.

El DPD podrá ser interno y formar parte de la plantilla del responsable o del encargado del tratamiento, o ser externo y desempeñar sus funciones en el marco de un contrato de servicios.

Funciones del Delegado de Protección de Datos

Informar y asesorar a los responsables y encargados del tratamiento de datos de sus obligaciones.

Supervisar el cumplimiento del RGPD, asignar responsabilidades o concienciar y formar al personal, realizar auditorías, etc.

Cooperar con las autoridades de control, las Agencias de Protección de Datos y actuar como punto de contacto para cualquier consulta.

También será la referencia para los titulares de los datos o afectados por su tratamiento, para el ejercicio de sus derechos o reclamaciones.

No todas las empresas están obligadas a tener un Delegado de Protección de Datos. Están obligadas las administraciones públicas, las empresas y entidades cuya actividad principal sea el tratamiento masivo de datos. También aquellas empresas cuya actividad principal consista en el tratamiento a gran escala de categorías de datos personales especialmente protegidas y/o de datos relativos a condenas e infracciones penales.

Será muy recomendable para aquellas empresas cuya principal actividad no consista en el tratamiento masivo de datos personales, pero que estén especialmente protegidos.